"Cuanto más sudor en tiempo de paz, menos sangre en tiempo de guerra". Así rezaba el lema del Batallón de Instrucción Paracaidista (BIP). Este lema se encontraba colgado en un letrero en la puerta junto al polvorín por la que las compañías salíamos a instrucción, siempre a paso ligero, y que todas las compañías o secciones que pasaban por debajo gritábamos.
No recuerdo en cuál de los artículos de El Furriel dije algo así como que ya contaría algún día por qué disolvieron el BIP. Hace unos días me lo recordaron y me he decidido a contarlo, pero antes de contar los motivos de su disolución hay que hacer historia contando qué era y cómo funcionaba esa unidad.
El BIP era el sucesor de la Unidad de Depósito e Instrucción (UDI) de la Agrupación de Banderas Paracaidistas del Ejército de Tierra y el antecesor de la Unidad de Formación Paracaidista (UFPAC). En 1960, en base a la 1ª Compañía Paracaidista, se formó lo que sería el germen de la Bandera "Ortiz de Zárate", III de Paracaidistas, instalándose en el Acuartelamiento “Jaime I el Conquistador” en Murcia, ubicación elegida por su proximidad a la Escuela Militar de Paracaidismo en Alcantarilla. En un principio se encomendó la misión del encuadramiento de los aspirantes a una compañía de la III Bandera; para ello se creó en julio de 1960 la Compañía de Aspirantes, como queda reflejado este punto del Diario de Operaciones de la Agrupación de Banderas Paracaidistas con el siguiente texto: “Día 21: La Agrupación cumplimenta el programa y horario vigente. Se incorporan a la III Bandera 202 aspirantes con lo que se constituye la Cía. de Aspirantes al mando del Teniente López Pinto”.
Pero pronto se vio la necesidad de no distraer de sus misiones a esta nueva Bandera con la instrucción de los aspirantes —en Paracaidistas no gustaba el término recluta, pues su tropa no procedía de reclutarlos ya que todos eran voluntarios—, y así, en febrero de 1961, se creaba la UDI.
La UDI nació con personal de la 12 Compañía de la III Bandera Paracaidista y las razones de su fundación quedan definidas en el escrito de su puesta en marcha: "Con el fin de cumplir las misiones de reclutamiento, organización, formación y desarrollo de los nuevos cursos de paracaidistas se organiza una nueva unidad, la Unidad de Depósito e Instrucción, que asumirá también el cometido de servir de enlace en la Escuela Militar de Paracaidismo del Ejército del Aire, centro que seguirá recibiendo los aspirantes a paracaidistas para realizar el curso correspondiente”.
También pasaban a depender de la UDI los ya existentes Banderines de Enganche, similares a los que poseía La Legión. Las misiones de los Banderines de Enganche Paracaidista eran participar en la difusión de la propaganda paracaidista, proporcionar información sobre alistamiento en Fuerzas Paracaidistas al personal militar o civil que la pidiera y captar y alistar al personal civil que lo solicitara siempre que reuniera las condiciones físicas necesarias. Además, asesoraban al personal transeúnte perteneciente a las Fuerzas Paracaidistas del E.T., en lo que pudiesen necesitar.
La UDI, encuadrada en la III BPAC y con mando de capitán, adquirió tal envergadura que en 1965 se designó a un comandante para su mando, el Cte. Juan Castellanos, y pasó a depender directamente del General Jefe de la Brigada Paracaidista, constituida ese mismo año. Contaba ya con dos compañías, la 18, de Plana Mayor y la 19, de Instrucción.
A la UDI iban llegando aspirantes procedentes de captación en otras unidades militares o de los banderines de enganche en los que se habían alistado voluntarios. Según iban llegando, entraban en depósito y en esa situación esperaban, a veces semanas, a que hubiera un número adecuado para llevarlos a la Escuela Militar de Paracaidismo a realizar el Curso de Paracaidista.
En 1968 la 19 Cía, al mando del entonces Cap. Colldefors, se instaló en tiendas cónicas en el Campamento "Santa Bárbara" (Javalí Nuevo, Murcia), hasta entonces campo de instrucción y desde ese momento origen del actual Acuartelamiento "Santa Bárbara", sede actual del Regimiento "Zaragoza" N.º 5 de Paracaidistas.
El incremento experimentado por las Fuerzas Paracaidistas como consecuencia de la creación de la Brigada Paracaidista supuso que la Unidad de Depósito e Instrucción tuviera dificultad para desarrollar sus cometidos, tales como recibir, equipar, instruir y encuadrar en los distintos cursos a los voluntarios, aspirantes a Caballero Legionario Paracaidista (CLP), el enlace y coordinación con la Escuela Militar de Paracaidistas Méndez Parada y el enlace con la propia Brigada Paracaidista y, a la vez, hacerse cargo de otras no operativas, como las que debían realizar los Banderines de Enganche. Por este motivo la UDI se transformó en BIP en 1971 ya con mando de teniente coronel.
El carácter de tropa semiprofesional y la necesidad de realizar el Curso de Paracaidista eran los motivos por los que la Brigada Paracaidista tenía su propia unidad de instrucción en vez de instruir a sus CLP,s en los CIR,s. (Centro de Instrucción de Reclutas) junto a los reclutas del resto del Ejército. Esta circunstancia, sin duda, daba un carácter un tanto especial a la instrucción; era, por qué no decirlo, una instrucción más dura y exigente que la del soldado de reemplazo corriente.
Así fueron pasando los años instruyendo a paracaidistas y, a partir del inicio de la profesionalización, también a los soldados que iban destinados al Cuartel General de la Fuerza de Acción Rápida (FAR), quienes también debían superar el Curso de Paracaidista. En 1998 se reguló la formación de la Tropa Profesional del ET y se decidió que el BIP fuera la unidad encargada de instruir a paracaidistas y a legionarios. En 1999, como la BRILAT también formaba parte de la FAR, se empezó también a instruir a su tropa.
El Batallón de Instrucción Paracaidista pasaba a convertirse en centro de formación de tropa profesional de la FAR, lo que le daba un carácter más diferenciador aún. Era tal el volumen de aspirantes que había que instruir, que La Legión (tercios africanos incluidos) y la BRILAT tenían que enviarnos agregados a oficiales, suboficiales y cabos para reforzar la plantilla de instructores del BIP. Juras de Bandera de 1.200 tíos con tres banderas no es nuevo de ahora, como algunos se creen en los centros de formación de tropa actuales; ya entonces eran así.
Pero llega el 31 de diciembre de 2002 y la formación de tropa, que hasta entonces tenía dependencia sólo funcional de la Dirección de Enseñanza (DIEN), pasa a depender de ella orgánicamente encuadrados los centros de formación en las academias de las armas, más los centros de formación de tropa números 1 y 2, que dependían directamente del General Subdirector de Formación de Tropa de la DIEN y el BIP que pasaba a integrarse en la Academia de Infantería con el nombre de Unidad de Formación Paracaidista de la Academia de Infantería (UFPAC).
Desde ese 1 de enero de 2003 los destinados en el BIP —yo ya estaba destinado desde julio de 2000—dejábamos de pertenecer a la Brigada Paracaidista y pasábamos a estar destinados en la Academia de Infantería (Murcia). Nos reconvirtieron las vacantes por adaptaciones orgánicas y pasamos a ocupar vacante de profesor, con huevo frito en el uniforme incluido. Seguíamos teniendo vacante con exigencia del Curso de Paracaidista, seguíamos saltando y vestíamos de paracaidista, pero con el escudo del MADOC en el brazo y con un nuevo emblema.
Aunque algunos éramos de Artillería o de Ingenieros, éramos los paracas de la Academia de Infantería, y por ese motivo la Jura de Bandera del 1º Ciclo de cada año íbamos a celebrarla en Toledo para, supongo, que no olvidáramos a dónde pertenecíamos, aunque no pegábamos allí ni con cola.
El plan de formación consistía en una primera Fase de Formación General Militar, de nueve semanas de duración, en la que se adquirían las condiciones de combatiente general y se realizaba el Curso de Paracaidista, y una Fase de Formación Específica, de cinco semanas, en la que se adquirían los conocimientos básicos de cada Especialidad Fundamental. Durante la FFG instruíamos en la UFPAC a todos los alumnos que habían obtenido destino en la BRIPAC y en el MOE, independientemente de su especialidad. Durante la FFE nos quedábamos sólo con los de Infantería Ligera, pues los de Artillería de Campaña, Ingenieros y Transmisiones se iban a hacer su FFE en la Academia de Artillería y en la Academia de Ingenieros, respectivamente.
La UFPAC se organizaba en PLMM y una Compañía de Instrucción que, a su vez se estructuraba en secciones, cada una con un ciclo.
Durante la época de UDI y BIP los soldados de reciente incorporación, como se les llama de forma tan cursi actualmente, se dividían en cursos, con el número del de paracaidista que les correspondiera. Desde 1998 se dividían en incorporaciones, habiendo tres al año. Y desde 2002 se llamaban ciclos, habiendo los primeros años once al año (en 2002 hubo 12 ciclos) y desde 2010 sólo un par de ellos anualmente. Con once ciclos al año repartidos en nueve meses (no había incorporación de ciclos en verano ni en diciembre) se solapaban siempre entre dos o tres ciclos, unos en su primera semana, otros finalizando la FFG y otros en la FFE. Eso hacía que las Compañía de Instrucción llegara a tener hasta 600 alumnos en alguna ocasión y las secciones estaban compuestas muchas veces por alrededor de 120 o 140 alumnos.
En aquel diciembre de 2002, la III Bandera Paracaidista, que en los años 70 se había trasladado a Alcalá de Henares, volvía a su natal Murcia, también en el Acuartelamiento Santa Bárbara, donde convivíamos las dos unidades. Esta fue una medida que proporcionó grandes ventajas al funcionamiento de la reciente UFPAC ya que nos proporcionaban apoyos de armamento, vehículos y material de los que otros centros de formación de tropa carecían. Por ejemplo, en la Compañía de Instrucción teníamos 600 fusiles, de los que 200 eran agregados de la III BPAC. También los vehículos ligeros y camiones eran suyos y el apoyo de su Sección de Plegados de Paracaídas nos permitía hacer uso de su torre de lanzamiento y de sus atalajes para preparar el primer salto con equipo y armamento de nuestros alumnos tras realizar el curso; el que los alumnos llamaban salto de combate y que quitaba el sueño la noche antes a más de uno.
La adaptación orgánica que transformó el BIP en UFPAC supuso una gran reducción de plantilla, por lo que constantemente teníamos que tener personal de la BRIPAC y del MOE agregados como profesores asociados. Los tenientes pasamos de mandar secciones de 30 o 40 aspirantes a mandar secciones de entre 120 y 140 alumnos. Incluso se nos llegaban a solapar ciclos, por lo que en varias ocasiones estábamos al mando de un ciclo en FFE ya terminando y otro ciclo en FFG empezando.